Soy una persona a la que le cuesta hablar claramente, en lo que a mis sentimientos se refiere, así que muchas veces mi única via de escape es mi cuaderno, que siempre llevo conmigo (si, es un maldito topicazo, pero es lo que hay). Hoy voy a rescatar un cuento muy corto que escribí el año pasado:
El niño miraba cada noche las estrellas, se aprendió sus nombres y jugaba con ellas. Cuando se iba a la cama soñaba todas las noches con ir a visitarlas, trabajó muy duro y se convirtió en astronauta.
Pero allí arriba, en el espacio inmenso, se dió cuenta de que no las podía abrazar con sus pequeños bracitos y se quemó la yema de los dedos al intentar acariciar una de ellas. Entonces pensó que quizás ellas no le amaban, porque no hay nada más doloroso que el amor no correspondido.
Y allí, flotando en el firmamento, observo su pequeño planeta, que le cabía en la palma de las manos, y sintió el cálido abrazo que su madre le enviaba. Su madre, que en la distancia, no paraba de observar el firmamento, cuidando siempre de su pequeño astronauta.
En fin, eso es todo por hoy.
Bonito cuento, hubiera sido interesante que explicaras un poco cómo surgió la idea, si contenía algún tipo de mensaje cifrado o por qué razón te apeteció escribir eso, de ese modo podremos comprender mejor el cuento y sobre todo podremos divisar un poco más el trasfondo de tu mente.
ResponderEliminarEncantada de conocerte, Seroc. Ante todo gracias por leernos y comentar (tendremos en cuenta tus consejos). Me alegra también que te haya gustado mi cuento y te responderé encantada a tus cuestiones.
EliminarPrimero, como ya dije en la entrada, hace tiempo que escribí el cuento y, como siempre llevo conmigo la libreta, pudo haber sido en cualquier situación (lo cierto es que no recuerdo como surgió, seguramente como algún tipo de desahogo).
Segundo, he de decirte que por lo general no voy a explicar las cosas que escribo, pero, si alguien (como tú en este caso), tiene curiosidad o alguna duda yo estaré encantada de responder.
Y por último, si quieres divisar un poco más el trasfondo de mi mente... ¡tendrás que seguir leyendo! ;)
Un saludo.